1. Evacuación de los campos
Con el avance de los Aliados, el régimen nazi ordenó evacuar los campos situados en zonas amenazadas, para evitar que los prisioneros fueran liberados y pudieran testificar los crímenes.
2. Destrucción de pruebas
Los nazis intentaron ocultar evidencia de asesinatos masivos y de la existencia de los campos, trasladando a los internos lejos de los lugares donde se podían encontrar documentos y cuerpos.
3. Explotación laboral
Muchos prisioneros eran obligados a realizar trabajos forzados para la maquinaria bélica. Incluso al final del conflicto, los SS buscaban seguir utilizando esa mano de obra antes del colapso del Tercer Reich.
4. Negar la liberación
Al mover a los internos antes de la llegada de los ejércitos aliados, los nazis pretendían impedir que fueran liberados, condenándolos a la muerte o a condiciones inhumanas.
5. Castigo y represalia
Algunas marchas fueron motivadas por el deseo de castigar a prisioneros considerados rebeldes o problemáticos, imponiendo marchas extenuantes, brutalidad extrema y una alta mortandad.
En conjunto, estas marchas de la muerte provocaron un sufrimiento indescriptible y una gran pérdida de vidas, revelando la crueldad despiadada del régimen nazi.