Las esculturas de la Antigüedad utilizaban una variedad de materiales según la época, la disponibilidad y el prestigio que se quería transmitir. A continuación, se describen los más habituales en Grecia y Roma.
Estatuas de la Grecia antigua
1. Mármol
El mármol de Paros y Naxos, de tono blanco puro y ligeramente translúcido, era el favorito de los escultores griegos. Otro tipo muy usado era el mármol de Pentélico, extraído de la montaña cercana a Atenas. También se empleaba mármol de Carrara, proveniente de Italia.
2. Bronce
El bronce, aleación de cobre y estaño (a veces con trazas de plomo o zinc), se utilizaba para fundir esculturas mediante la técnica del cera perdida. Permitía obtener piezas con gran detalle y resistencia.
3. Oro e ivor (chryselefantina)
En la técnica chryselefantina, se cubría un núcleo de madera con láminas de oro y marfil. El oro simulaba la piel y el marfil los rasgos y vestimentas. Ejemplos famosos son la estatua de Zeus en Olimpia y la Atenea Partenón.
4. Madera
Las esculturas de madera, aunque menos frecuentes, se recubrían con yeso o pintura para protegerlas y realzar su apariencia.
Estatuas de la Roma antigua
1. Mármol
Los romanos también trabajaron extensamente el mármol, utilizando tanto el carrara italiano como el mármol blanco de canteras griegas (Paros, Pentélico).
2. Bronce
El bronce siguió siendo un material clave, fundido principalmente con la técnica de la cera perdida.
3. Terracota
La terracota, arcilla cocida, era la opción habitual para pequeñas esculturas, bustos y figurillas.
4. Piedra
Se emplearon diversas piedras, como la caliza, el travertino y el basalto, según la disponibilidad local.
5. Metales preciosos y piedras preciosas
En ocasiones se embellecían esculturas con oro, plata o gemas, creando versiones lujosas y de alto valor simbólico.
Es importante señalar que cada período artístico dentro de Grecia y Roma mostraba preferencias distintas y que los artesanos a menudo experimentaban combinaciones de materiales para lograr efectos novedosos.