cuestionario de historia

Procedimientos ante sospecha, confirmación o exclusión de maltrato

Cuando el maltrato se considera sospechoso

1. Evaluación inicial

Recopilar información básica sobre la salud y el bienestar de la persona. Identificar signos físicos, emocionales o conductuales que indiquen posible maltrato. Valorar el riesgo de daño inmediato y garantizar la seguridad.

2. Notificación a la autoridad competente

Informar la sospecha al servicio de protección infantil o adulto correspondiente, proporcionando datos del afectado, del presunto agresor (si se conoce) y cualquier información relevante.

3. Recopilación de información adicional

Obtener más detalles de la persona, siempre que sea seguro hacerlo. Registrar observaciones, declaraciones de la persona o testigos y documentar evidencias o lesiones.

4. Apoyo emocional

Brindar contención y tranquilidad a la persona afectada y, de ser posible, derivarla a servicios de apoyo o recursos disponibles.

Cuando el maltrato se confirma

1. Acción inmediata

Garantizar la seguridad del individuo y evitar nuevos daños. Si es necesario, retirarlo del entorno abusivo y proporcionar atención médica u otros cuidados urgentes.

2. Intervención de los servicios de protección

Colaborar estrechamente con el servicio de protección infantil o adulto, cooperar en las investigaciones y aportar la información requerida.

3. Apoyo y recursos

Derivar a la persona a terapia, consejería u otros servicios de apoyo. Asistir en cuestiones legales, de vivienda u otras necesidades, y abogar por sus derechos y bienestar.

Cuando el maltrato se excluye

1. Documentación de los hallazgos

Registrar claramente las razones por las que se descartó el maltrato, incluyendo la información que condujo a esa conclusión.

2. Comunicación con quien reportó

Informar al denunciante sobre el resultado de la evaluación y ofrecer las explicaciones pertinentes.

3. Garantizar la seguridad y el bienestar

Continuar monitorizando la seguridad y el bienestar de la persona, atendiendo cualquier problema subyacente que haya motivado la sospecha.

Es fundamental seguir los protocolos establecidos, cumplir con la normativa legal y respetar los principios éticos, priorizando siempre la seguridad y el bienestar de la persona afectada.