Contexto de la crisis financiera
El año 2008 es recordado mayormente como un año negativo debido a la crisis financiera global, que generó graves consecuencias económicas y sociales en todo el mundo.
El colapso de importantes instituciones bancarias, como Lehman Brothers, erosionó la confianza en el sistema financiero, provocando una brusca caída de los mercados bursátiles, un aumento del desempleo y, en varios países, una recesión.
La crisis también reveló problemas estructurales en el sector bancario y desencadenó demandas de regulaciones más estrictas para la industria financiera.