Rufus King fue una figura fundamental en la Convención Constitucional de 1787. Como ferviente federalista, defendió la creación de un gobierno central fuerte y eficaz para superar las limitaciones de los Artículos de la Confederación.
Federalista comprometido
King sostuvo que la joven nación necesitaba un gobierno central sólido que pudiera garantizar la estabilidad y la unidad.
Legislatura bicameral
Inspirado en el Parlamento británico, apoyó la implantación de un Congreso bicameral compuesto por el Senado y la Cámara de Representantes, creando un sistema de pesos y contrapesos que impediría la dominación de una sola facción.
Representación igualitaria en el Senado
Abogó por que cada estado tuviera la misma representación en el Senado, sin importar su población o extensión, protegiendo así los intereses de los estados más pequeños.
Poder ejecutivo limitado
Defendió un ejecutivo fuerte pero no absoluto, respaldando la figura de un solo presidente con facultades restringidas a la ejecución de leyes y la política exterior.
Diseño del Colegio Electoral
Participó activamente en la creación del Colegio Electoral, un mecanismo indirecto para elegir al presidente que buscaba equilibrar la soberanía popular con los intereses de las distintas regiones.
Posición sobre la esclavitud y la representación
Se opuso al Compromiso de los Tres Quintos, argumentando que contar a los esclavos como tres quintas de una persona otorgaba un poder desproporcionado a los estados esclavistas y negaba la humanidad de los individuos esclavizados.
Ratificación de la Constitución
Tras la Convención, King lideró la facción federalista en Massachusetts, participó en intensos debates y campañas que culminaron con la ratificación del documento en 1788.
En conjunto, sus aportes al federalismo, la representación, la autoridad ejecutiva y la estructura del Colegio Electoral dejaron una huella profunda en los cimientos de la república estadounidense.