En la Convención Constitucional de 1787, los delegados llegaron a varios acuerdos fundamentales que dieron forma a la Constitución de los Estados Unidos.
1. Gobierno central fuerte
Se decidió que el nuevo gobierno federal tendría autoridad para regular el comercio interestatal, recaudar impuestos y negociar con otras naciones, rompiendo con la debilidad del anterior Artículo de la Confederación.
2. Separación de poderes
El poder federal se dividió en tres ramas independientes: el Congreso (legislativo), el Presidente (ejecutivo) y la Corte Suprema (judicial), para evitar la concentración de poder.
3. Sistema de pesos y contrapesos
Cada rama puede limitar a las demás; por ejemplo, el Presidente puede vetar leyes del Congreso, pero este puede anular el veto con una mayoría de dos tercios.
4. Federalismo
Se adoptó un sistema federal que reparte competencias entre el gobierno nacional y los estados, protegiendo la soberanía estatal y previniendo el exceso de poder central.
5. Declaración de Derechos
Se acordó incluir un conjunto de enmiendas que garantizan libertades individuales, como la libertad de expresión, religión y reunión.
Estos pactos sentaron las bases de la Constitución, que sigue siendo la ley suprema de los Estados Unidos más de dos siglos después.