Durante los juicios por brujería los acusados eran interrogados con preguntas diseñadas para obtener pruebas, aunque a menudo se basaban en rumores, supersticiones y la llamada evidencia espectral.
Posesión por espíritus malignos
1. ¿Has hecho un pacto con el Diablo?
2. ¿Has sido bautizado y crees en Dios?
3. ¿Has practicado la brujería o consultado a brujas?
4. ¿Conoces a otras brujas en tu comunidad?
5. ¿Has visto o comunicado con espíritus familiares (demonios o animales al servicio de brujas)?
Actos maliciosos y daño
1. ¿Has causado enfermedad o daño a alguien mediante la brujería?
2. ¿Has matado o embrujado ganado, animales o cosechas?
3. ¿Has usado tus supuestos poderes para provocar tormentas o desgracias?
Evidencia espectral
1. ¿Has aparecido como fantasma o espectro para atormentar a alguien?
2. ¿Has perturbado los sueños de las personas o provocado parálisis del sueño?
3. ¿Has enviado tu espíritu o espíritus familiares para dañar o comunicarte con otros?
Testimonios y confesiones
1. ¿Puedes aportar testigos o pruebas que demuestren tu inocencia?
2. ¿Estás dispuesto a confesar y señalar a otras supuestas brujas?
3. ¿Te has arrepentido y renunciado a cualquier práctica de brujería?
Información personal
1. ¿Cuál es tu nombre completo, edad y lugar de residencia?
2. ¿A qué oficio o posición social perteneces?
3. ¿Puedes describir a tu familia y relaciones?
4. ¿Has experimentado sucesos o enfermedades inusuales que podrían asociarse a la brujería?
Es importante recordar que estos juicios estaban impulsados por el miedo, los prejuicios y la creencia en explicaciones fantásticas, por lo que las preguntas rara vez estaban respaldadas por pruebas sólidas ni por un proceso justo.