Contrario a la creencia popular, Winston Churchill no pronunció un discurso a las 3 p.m. cuando la Segunda Guerra Mundial terminó. Su primera intervención oficial del Día de la Victoria en Europa (VE‑Day) fue una transmisión radial emitida exactamente a las 15:00 del 8 de mayo de 1945.
En ese discurso, Churchill agradeció a los soldados y ciudadanos británicos, recordó los sacrificios realizados y subrayó la importancia de mantener la paz y la cooperación entre las naciones aliadas. Algunas de sus frases más recordadas fueron:
«Este es el día que recordaremos por siempre; la victoria ha sido alcanzada gracias al valor y al sacrificio de millones.»
El discurso marcó el inicio de la celebración del fin de la guerra en Europa y se difundió a través de la BBC, llegando a millones de oyentes.