Educación y autoaprendizaje
Harriet Tubman nació esclava en 1822 y nunca recibió educación formal. No supo leer ni escribir hasta la edad adulta, ya que las leyes opresivas y el racismo de la época le prohibieron asistir a la escuela.
A pesar de esas barreras, desarrolló un extraordinario espíritu de resiliencia y valentía. Se autodidactó, aprendiendo a leer y escribir por su cuenta, lo que le permitió convertirse en una destacada abolicionista y sufragista.
Su instinto de supervivencia la impulsó a luchar por la libertad y los derechos civiles de los afroamericanos y de las mujeres en los Estados Unidos.