Whirlwind Flight Simulator
En 1943, un equipo de ingenieros informáticos del MIT inició un ambicioso proyecto de ocho años para diseñar un simulador de vuelo destinado a la Marina de los Estados Unidos.
El resultado fue el Whirlwind Flight Simulator, uno de los primeros simuladores de vuelo de la historia. Utilizaba ordenadores analógicos para reproducir con precisión los movimientos de una aeronave, permitiendo a los pilotos entrenar sin despegar del suelo.
Este innovador sistema marcó un hito en la simulación aérea y sentó las bases para los avanzados simuladores que se utilizan hoy en día.