La Primera Guerra Mundial no tuvo un vencedor oficial. Las potencias centrales —Alemania, Austria-Hungría, el Imperio Otomano y Bulgaria— se enfrentaron a los aliados, entre los que estaban Francia, el Imperio Británico, Rusia, Italia, Japón y Estados Unidos.
Armisticio y fin de los combates
El 11 de noviembre de 1918 se firmó un armisticio que puso fin a las hostilidades. Este cese de fuego marcó el término de la guerra, pero no declaró a ningún país como ganador.
Tratados de paz y sus consecuencias
Los tratados que siguieron, como el Tratado de Versalles, redistribuyeron territorios de las potencias centrales a los aliados y establecieron reparaciones y restricciones severas, especialmente sobre Alemania y sus socios.