Impuestos electorales en los Estados Unidos durante los años 70
En la década de 1970, algunos estados de EE. UU. todavía exigían un impuesto de voto (poll tax) como condición para poder emitir el sufragio. Estas tarifas se cobraban a nivel individual y afectaban de forma desproporcionada a comunidades marginadas, especialmente a personas de bajos ingresos, a personas de color y a otros grupos económicamente vulnerables.
El Voting Rights Act de 1965 prohibió la imposición de cualquier cuota como requisito para votar en elecciones federales. Aun así, la práctica persistió en varios estados durante varios años, y la mayoría de ellos la eliminaron a principios de los setenta.
El último estado que mantuvo el impuesto de voto fue Texas, que lo abolió oficialmente en 1966. Después de esa fecha, se presentaron intentos aislados de reinstaurarlo, pero nunca volvió a aplicarse de forma generalizada.