Principales causas del Gran Cisma (1054)
1. Supremacía papal
El Papa, como obispo de Roma, afirmaba su autoridad sobre todos los obispos y sobre la Iglesia entera. Los jerarcas orientales defendían un modelo más descentralizado y rechazaban esa pretensión.
2. Diferencias teológicas
El punto más controvertido fue la cláusula del filioque. La Iglesia occidental sostenía que el Espíritu Santo procede del Padre y del Hijo, mientras que la Iglesia oriental mantenía que solo procede del Padre.
3. Divergencias litúrgicas y rituales
Con el tiempo, las prácticas litúrgicas se separaron: latín en Occidente, griego en Oriente; distintas formas de bautismo, eucaristía y otras ceremonias.
4. Factores políticos y culturales
El Imperio romano de Oriente (Bizancio) estaba fuertemente influenciado por la cultura y la filosofía griegas, mientras que el Occidente seguía tradiciones romanas. Estas diferencias alimentaron la desconfianza mutua.
5. Barrera lingüística
El uso de lenguas distintas dificultó la comunicación y la resolución de conflictos, profundizando la separación.
Todos estos elementos convergieron y, en 1054, se formalizó la ruptura conocida como el Gran Cisma.