El siglo XX fue testigo de una transformación tecnológica sin precedentes, impulsada por una combinación de factores económicos, científicos y sociales.
Factores clave
- La Revolución Industrial: Iniciada a finales del siglo XVIII, sentó las bases de la producción en masa y la mecanización, creando el entorno necesario para los grandes saltos tecnológicos del siglo XX.
- El auge de la ciencia y la ingeniería: El número de científicos e ingenieros creció exponencialmente, al igual que la inversión en I+D. Este impulso dio lugar a innovaciones como el transistor, el circuito integrado y la computadora personal.
- El intercambio global de ideas: La expansión de los medios de comunicación –telégrafo, teléfono y, más tarde, Internet– facilitó una circulación rápida de conocimientos y colaboraciones internacionales.
- Apoyo gubernamental y corporativo: Los gobiernos y las grandes empresas financiaron intensamente la investigación tanto con fines militares como comerciales, lo que llevó al desarrollo de cohetes, bombas atómicas y motores a reacción.
- Demanda de los consumidores: La creciente expectativa de productos más rápidos, compactos y eficientes motivó la creación de computadoras personales, teléfonos móviles y otros dispositivos electrónicos.
La conjunción de estos elementos generó una era de cambio tecnológico que sigue influyendo en nuestra vida cotidiana y en la evolución del mundo actual.