Origen latino
El término hiato proviene del latín hiatus, derivado del verbo hiare, que significa “bocar” o “abrir ampliamente”. En la lengua latina se utilizaba para designar una ruptura o vacío en un texto, como una palabra omitida o el espacio entre dos palabras, y también una pausa en el habla.
Primeras apariciones en inglés
El vocablo llegó al inglés en el siglo XVI, manteniendo inicialmente el mismo sentido latino de “hueco” o “interrupción” en escritos o discursos.
Evolución del significado
Con el paso del tiempo, hiatus amplió su alcance y pasó a referirse a cualquier tipo de interrupción: una pausa en la carrera o la educación de una persona, una ruptura en la continuidad de una historia, etc.
Hoy en día, “hiato” se emplea tanto en lingüística como en contextos generales para señalar cualquier intervalo o interrupción.