Participación de Gran Bretaña en la Primera Guerra Mundial
Gran Bretaña formó parte de los Aliados (Francia, Rusia, Italia y, más tarde, Estados Unidos) en el conflicto que se desarrolló entre 1914 y 1918. Tras la invasión alemana a Bélgica el 4 de agosto de 1914, un país neutral, Gran Bretaña declaró la guerra a Alemania.
Esfuerzo bélico
El esfuerzo de guerra británico fue colosal: más de 8 millones de hombres fueron movilizados, de los cuales más de un millón perdieron la vida. El país destinó miles de millones de libras a la contienda, lo que provocó una profunda alteración de su economía.
La Marina Real
La principal aportación de Gran Bretaña fue su poderosa Armada. La Royal Navy, la más fuerte del mundo, bloqueó los puertos alemanes, impidió la importación de suministros y protegió los buques mercantes. Además, transportó tropas y material al Frente Occidental.
Frente Occidental
Las fuerzas británicas combatieron en los enfrentamientos más sangrientos, como la Batalla del Somme y Passchendaele. También jugaron un papel decisivo en la victoria aliada de la Batalla de Amiens (1918), que marcó el inicio del fin del conflicto.
Operaciones en Oriente Medio
En el teatro del Oriente Medio, los soldados británicos capturaron Irak y Palestina, que estaban bajo dominio del Imperio Otomano, y participaron en la campaña de Gallipoli contra el ejército turco.
Pérdidas y legado
Las bajas fueron devastadoras: más de un millón de soldados británicos murieron y millones resultaron heridos. El coste económico dejó al país con una gran deuda y una economía debilitada, pero también generó un fuerte sentimiento de orgullo y unidad nacional. Hoy, el sacrificio se recuerda en monumentos como el Cenotafio de Whitehall y sigue influyendo en la identidad británica.