Introducción
La agricultura de roza y quema, también conocida como agricultura itinerante o slash‑and‑burn, es una técnica agrícola tradicional que consiste en despejar una zona de bosque, quemar la vegetación y sembrar cultivos en la ceniza resultante.
Procedimiento básico
1. Despeje del terreno: se talan los árboles y se corta la vegetación.
2. Quema: la biomasa quemada produce ceniza rica en fósforo, potasio y calcio, que fertiliza el suelo.
3. Siembra: se plantan cultivos como arroz, maíz, yuca y frijoles, normalmente en sistemas de policultivo que combinan varias especies en el mismo campo.
Ventajas y limitaciones
En su forma tradicional, la roza y quema permite cultivar suelos pobres y de rápida lixiviación de nutrientes, proporcionando una fuente de alimentos a comunidades rurales.
No obstante, cuando se practica de manera intensiva o en áreas extensas, puede generar deforestación, erosión del suelo y pérdida de biodiversidad, contribuyendo al cambio climático.
Prácticas sostenibles
Para minimizar los impactos negativos, los agricultores deben:
- Limitar la extensión de los parches quemados y respetar ciclos de descanso de varios años.
- Mantener la diversidad de cultivos en sistemas de policultivo.
- Evitar fertilizantes y pesticidas químicos, favoreciendo abonos orgánicos.
- Implementar técnicas complementarias como terrazas, coberturas vegetales y agroforestería.
Conclusión
Siguiendo estas recomendaciones, la agricultura de roza y quema puede seguir siendo una herramienta viable y sostenible para la producción de alimentos en regiones tropicales.