El origen del epíteto “guerra para acabar con todas las guerras”
La Primera Guerra Mundial recibió ese sobrenombre porque, al terminar el conflicto, muchos creían que la magnitud de la destrucción y el número de víctimas era tan catastrófica que jamás podría repetirse una guerra de similar escala.
La esperanza de una paz duradera
El horror vivido impulsó la creación de la Sociedad de Naciones, una organización internacional diseñada para resolver disputas diplomáticamente y evitar futuros conflictos armados.