2. Sistema de alianzas:Europa estaba dividida en dos alianzas principales:la Triple Alianza (Alemania, Austria-Hungría e Italia) y la Triple Entente (Francia, Rusia y Gran Bretaña). Estas alianzas crearon una red de acuerdos de defensa mutua, lo que significa que un ataque a un país podría desencadenar un conflicto más amplio que involucrara a todas las naciones aliadas.
3. Rivalidad imperial:Había tensiones y rivalidades constantes entre las principales potencias europeas, en particular Gran Bretaña, Francia, Alemania y Rusia. El expansionismo imperial, las disputas territoriales y el deseo de aumentar el poder y la influencia contribuyeron a la acumulación de animosidades y conflictos.
4. Militarismo y carrera armamentista:A principios del siglo XX, hubo una importante carrera armamentista entre las naciones europeas. Cada país buscó aumentar su fuerza militar, lo que generó una mayor sospecha, miedo y una sensación de conflicto inminente.
5. Nacionalismo e irredentismo:El nacionalismo era una fuerza poderosa en Europa, alimentada por el deseo de autodeterminación y la unificación de los grupos étnicos. El irredentismo, el deseo de reclamar territorios habitados por el propio grupo étnico, fue particularmente fuerte en los Balcanes, creando inestabilidad y tensiones entre diferentes grupos étnicos.
6. Crisis en los Balcanes:La región de los Balcanes, a menudo denominada "el polvorín de Europa", era un foco de conflictos étnicos y políticos. Varias naciones balcánicas buscaron independencia o expansión territorial, lo que llevó a una serie de crisis y guerras que intensificaron aún más las tensiones entre las principales potencias europeas.