Durante la Primera Guerra Mundial (1914‑1918), el Imperio británico contaba con una extensa red de colonias que aportaron hombres, recursos y apoyo económico al esfuerzo bélico.
África
- Nigeria
- Costa de Oro (actual Ghana)
- Sierra Leona
- Gambia
- Kenia
- Uganda
- Tanganyika (actual Tanzania)
- Nyasaland (actual Malaui)
- Rodesia del Norte (actual Zambia)
- Rodesia del Sur (actual Zimbabue)
- Bechuanaland (actual Botsuana)
- Suazilandia
- Basutoland (actual Lesoto)
Américas
- Jamaica
- Bahamas
- Bermudas
- Trinidad y Tobago
- Guayana Británica (actual Guyana)
- Honduras Británica (actual Belice)
- Islas Malvinas
Asia
- India
- Ceilán (actual Sri Lanka)
- Malasia británica (actual Malasia)
- Birmania (actual Myanmar)
- North Borneo (actual Sabah, Malasia)
- Sarawak
- Singapur
- Hong Kong
Oriente Medio
- Aden (actual Yemen)
- Chipre
- Iraq
- Palestina
- Transjordania (actual Jordania)
Oceanía
- Australia
- Nueva Zelanda
- Fiyi
- Papúa Nueva Guinea
- Islas Salomón
- Numerosas islas del Pacífico
Estas colonias fueron cruciales para el Reino Unido, proporcionando tropas, materias primas y soporte económico que influyeron decisivamente en el desarrollo de la guerra.