En la historiografía es esencial separar los datos objetivos de las interpretaciones subjetivas. A continuación se presentan los criterios que permiten distinguir hechos de opiniones en los escritos históricos.
Hechos
- Son verificables mediante evidencia documental o fuentes primarias.
- Se componen de detalles concretos: nombres, fechas, lugares y descripciones precisas de los eventos.
- Pueden comprobarse mediante investigación y la comparación de múltiples fuentes.
- Ejemplo: «La Batalla de Gettysburg tuvo lugar del 1 al 3 de julio de 1863, en y alrededor del pueblo de Gettysburg, Pensilvania.»
Opiniones
- Son juicios personales, interpretaciones o valoraciones basadas en la evidencia.
- Reflejan el punto de vista del autor y no constituyen verdades universales.
- Emplean un lenguaje evaluativo o cargado emocionalmente, con expresiones como «probablemente», «se podría argumentar», «controvertido», «significativo», «notable», etc.
- Ejemplo: «La Batalla de Gettysburg marcó un punto de inflexión en la Guerra Civil, demostrando un liderazgo excepcional y actos heroicos de valentía por ambas partes.»
Al leer textos históricos, revise si la información puede ser confirmada por fuentes independientes; si la respuesta es afirmativa, probablemente sea un hecho. Si el enunciado depende de la interpretación del autor o incluye calificativos subjetivos, es una opinión.