La Revolución Industrial surgió en Gran Bretaña a finales del siglo XVIII gracias a varios factores estructurales.
1. Acceso a recursos naturales
Gran Bretaña contaba con abundantes reservas de carbón y mineral de hierro, esenciales para alimentar las máquinas de vapor y fabricar los equipos que transformaron la producción.
2. Innovación tecnológica
El país lideró importantes avances, como la invención de la máquina de vapor, la spinning jenny y el telar mecánico, que incrementaron la productividad y dieron forma a la nueva industria.
3. Inversión de capital
Un sólido sistema financiero y una clase dominante adinerada estaban dispuestos a financiar nuevas tecnologías y empresas, facilitando su rápido desarrollo.
4. Ventajas geográficas
Al ser una isla con una extensa costa, Gran Bretaña tenía fácil acceso a los mercados internacionales, lo que le permitió importar materias primas y exportar productos manufacturados.