Vender periódicos gritando los titulares
Los muchachos de la prensa compraban los diarios al editor y recorrían las calles anunciando en voz alta los titulares del día. Cuando alguien escuchaba un titular que le llamaba la atención, se detenía y compraba el periódico.
Jornadas largas y condiciones peligrosas
Trabajaban muchas horas, expuestos al clima y, en ocasiones, eran asaltados por ladrones o criminales. Además, tenían que competir con otros vendedores por los mismos clientes.
Salarios muy bajos
Los ingresos eran escasos y la mayoría vivía en la pobreza. Para complementar su sueldo, a menudo vendían dulces, cigarrillos u otros artículos.
Un papel esencial en la sociedad
Aunque su trabajo era duro, los vendedores de periódicos eran fundamentales para que la población tuviera acceso a la información y contribuían al dinamismo económico de las ciudades.