Principales quejas de las colonias ante el aumento de impuestos
Las colonias expresaron tres críticas fundamentales:
Falta de representación
Los colonos sostenían que no debían pagar impuestos sin contar con un representante en el Parlamento, resumido en el lema «no hay impuestos sin representación».
Impuestos injustos
Consideraban que los gravámenes eran desproporcionados y gravaban productos esenciales como alimentos y ropa, afectando especialmente a los más pobres.
Falta de consulta por parte del gobierno británico
Se sentían ignorados porque Gran Bretaña imponía nuevas cargas sin consultar a las colonias, desestimando sus intereses y opiniones.