Tipos de castigos
Latigazos
El latigazo era la sanción más frecuente. Se aplicaba por delitos menores, como hurtos, o por intentos de fuga. Las azotes se realizaban en público y el número de latigazos podía oscilar entre unas pocas y varios cientos.
Traslado a otras colonias
Los condenados podían ser enviados a otras colonias penales, como la Isla Norfolk o la Tierra de Van Diemen (actual Tasmania). Este castigo se consideraba más severo que el latigazo, pues implicaba la separación prolongada de familiares y amigos.
Confinamiento solitario
Se reservaba para delitos graves, como homicidio o intento de motín. Los presos eran recluidos en celdas oscuras y aisladas, con permiso de salir sólo unas horas al día para ejercitarse.
Penalidad de muerte
La pena capital se aplicaba a los crímenes más graves, como asesinato o motín. La ejecución más habitual era la horca, aunque en casos excepcionales se recurría a la quema viva o al descortezado.