Tanques egipcios
T-55
El T‑55 fue el tanque de batalla principal de Egipto durante la guerra, fabricado en la Unión Soviética. Basado en el T‑54, incorporó un motor más potente y sistemas de control de fuego mejorados. Montaba un cañón de 100 mm y una ametralladora coaxial de 7,62 mm. Su blindaje era aceptable para la época, aunque vulnerable a los misiles antitanque modernos.
T-62
El T‑62, también de origen soviético, llegó en menor cantidad. Presentaba un blindaje más grueso y un cañón de 115 mm, además de sistemas de puntería más avanzados, lo que lo convertía en un tanque más temible que el T‑55.
Tanques israelíes
Centurion
El Centurion, de fabricación británica, constituía la columna vertebral de las fuerzas blindadas israelíes. Tenía una protección equilibrada y estaba armado con un cañón de 105 mm. Su fiabilidad y adaptación al terreno del desierto del Sinaí lo hicieron muy eficaz.
M48 Patton
El M48 Patton, de origen estadounidense, se modernizó respecto al modelo M47 con un motor más potente y mejores sistemas de control de fuego. Poseía un cañón de 90 mm y operó junto al Centurion durante todo el conflicto.
M60 Patton
El M60 Patton, también estadounidense, entró en servicio en menor número y más tarde en la guerra. Contaba con blindaje superior al M48 y un cañón de 105 mm, participando principalmente en las fases finales del conflicto.
Además, Egipto empleó algunos T‑62 adicionales y, al avanzar al principio del conflicto, los israelíes capturaron varios tanques y piezas de artillería soviéticos abandonados, que también fueron reutilizados.