La democracia ateniense se distinguía por tres pilares fundamentales que definieron su gobierno.
1. Democracia directa
En Atenas, la democracia era directa: todos los ciudadanos varones mayores de 18 años podían participar personalmente en la toma de decisiones. La Asamblea, órgano supremo, se reunía cuatro veces al mes para debatir y votar leyes, elegir funcionarios y decidir sobre la guerra y la paz.
2. Consejo de los quinientos
El Consejo de los Quinientos estaba integrado por ciudadanos seleccionados al azar para un mandato de un año. Este cuerpo preparaba la legislación que luego sería discutida en la Asamblea y gestionaba la administración cotidiana del Estado.
3. Sistema judicial
La justicia ateniense se basaba en jurados de ciudadanos elegidos por sorteo. Estos jurados escuchaban los casos y determinaban la culpabilidad o inocencia. El sistema era reconocido por su equidad e imparcialidad, considerándose uno de los más avanzados de la antigüedad.