Orígenes de la ropa interior
Las primeras evidencias de prendas íntimas se remontan a la antigüedad. En el Egipto faraónico, hombres y mujeres utilizaban taparrabos de lino o algodón. En la Grecia y Roma clásicas, los hombres vestían túnicas largas y sueltas que cubrían del hombro a la rodilla, mientras que las mujeres llevaban túnicas o estolas, vestidos igualmente holgados.
Desarrollo durante la Edad Media
En la época medieval, las prendas bajo la ropa exterior se hicieron más elaboradas. Los hombres usaban camisas, calzones y braies (pantalones anchos), mientras que las mujeres portaban camisas interiores largas y kirtles, una especie de falda superpuesta.
Funciones de la ropa interior
La ropa interior cumple varios roles: brinda soporte al cuerpo, ayuda a regular la temperatura, protege la piel del polvo y la fricción, y en la actualidad también aporta confort y estilo.
¿Quién la inventó?
No se conoce a una única persona que haya "inventado" la ropa interior. Su aparición fue el resultado de una evolución gradual a lo largo de siglos, adaptándose a cambios culturales, tecnológicos y de higiene.
Hoy, la ropa interior incluye calzoncillos, bragas, sujetadores y una amplia variedad de diseños que reflejan tanto funcionalidad como moda.