Respuesta
Durante la Primera Guerra Mundial sí se emplearon aviones de combate, aunque eran aeronaves de hélice y no los jets a reacción que conocemos hoy.
Los primeros cazas, como el Fokker Eindecker, el Sopwith Camel y el SPAD S.VII, fueron diseñados específicamente para la superioridad aérea. Su papel era interceptar aviones enemigos, escoltar bombardeos y realizar misiones de reconocimiento.
Aunque su velocidad, armamento y maniobrabilidad eran limitados comparados con los cazas modernos, marcaron el inicio de la guerra aérea y sentaron las bases de la táctica de combate aéreo que se desarrolló en conflictos posteriores.