Contexto histórico
En la década de 1760 Gran Bretaña imponía gravámenes a sus colonias americanas sin ofrecerles ningún asiento en el Parlamento. Frente a esta situación, varios colonos, entre ellos James Otis, adoptaron el eslogan «Impuestos sin representación» como forma de protesta.
El discurso de Otis (1764)
En una sesión ante la legislatura de Massachusetts, Otis declaró:
«Ninguna legislación será válida sin el consentimiento de la(s) persona(s) a la que afecta.»
Con estas palabras subrayó que la autoridad fiscal debía basarse en el consentimiento de los colonos, no en decisiones tomadas a distancia.
Reacción del Parlamento británico
El año siguiente, 1765, el Parlamento aprobó la Stamp Act, que gravaba todos los productos de papel en las colonias. La medida provocó protestas masivas, boicots y la organización de comités de resistencia.
Escalada del conflicto
Las tensiones culminaron con la famosa Boston Tea Party de 1773. En respuesta, el Parlamento promulgó en 1774 los Coercive Acts (también conocidos como “Leyes Intolerables”), que cerraron el puerto de Boston y aplicaron severas restricciones a la colonia.
Estas acciones avivaron la ira colonial y aceleraron el camino hacia la Revolución Americana, que estalló en 1775.