Divisiones religiosas
El Imperio Bizantino vivió controversias religiosas, como la disputa de la iconoclasia, que dividió a la población entre quienes defendían la veneración de imágenes sagradas y quienes la prohibían.
Guerras civiles
En el siglo XI, varias familias aristocráticas rivales se enfrentaron por el trono, provocando inestabilidad y conflictos internos.
Divisiones territoriales
La expansión de los turcos selyúcidas en Anatolia durante el siglo XI provocó la pérdida de extensas provincias bizantinas, rompiendo la unidad geográfica del imperio.
Ocupación latina de Constantinopla (1204‑1261)
Durante la Cuarta Cruzada, cruzados de Europa occidental tomaron Constantinopla y fundaron el Imperio Latino. Los territorios bizantinos se fragmentaron en estados griegos y latinos rivales.
Despotados regionales
A medida que el imperio se debilitaba, gobernantes locales conocidos como 'despótēs' obtuvieron autonomía, generando divisiones administrativas y políticas.
Expansión otomana
Los turcos otomanos fueron avanzando gradualmente sobre territorio bizantino, reduciendo su control regional y dividiendo sus dominios hasta su caída final.
Conclusión
Estas diversas divisiones, combinadas con factores externos e internos, llevaron al gradual desmembramiento del Imperio Bizantino.