Diferencia en el control militar
Una diferencia clave entre los poderes de los emperadores del Imperio Romano de Oriente y del de Occidente radicaba en el control que ejercían sobre el ejército.
En el Imperio Romano de Occidente, el emperador tenía mando directo sobre las fuerzas militares, utilizándolas para imponer su autoridad y mantener el dominio del imperio.
En cambio, en el Imperio Romano de Oriente, el emperador no controlaba directamente al ejército; dependía de una red de gobernadores militares regionales que dirigían las tropas en las provincias.
Esta distinta forma de mando contribuyó al declive y caída del Imperio de Occidente, ya que sus emperadores no pudieron controlar eficazmente a sus ejércitos ni preservar su autoridad.