Primeros años y guerras civiles
Durante el reinado de su padre, Carlos II adquirió experiencia militar en la Primera y Segunda Guerra Civil Inglesa, al mando de fuerzas realistas en el oeste de Inglaterra y Gales. Tras la derrota realista en 1646, se exilió en Europa, viviendo en Francia, los Países Bajos y las Islas del Canal.
En 1651 fue proclamado rey de Escocia y coronado en Scone, pero fue derrotado por el ejército de Oliver Cromwell en la Batalla de Worcester y tuvo que huir nuevamente.
La Restauración
En 1660 el Parlamento inglés invitó a Carlos a regresar, iniciando la Restauración de la monarquía. Su coronación tuvo lugar en la Abadía de Westminster el 23 de abril de 1661, marcando el fin del Interregno republicano de Cromwell y su hijo Ricardo.
Política interior
Durante su reinado se promulgaron leyes clave: la Acta de Uniformidad (1662), que obligaba a los ministros de la Iglesia de Inglaterra a usar el Libro de Oración Común; el Código Clarendon (1661‑1665), que imponía restricciones a católicos y protestantes no conformistas; y los Test Acts (1673 y 1678), que exigían a los funcionarios públicos recibir la Comunión según la Iglesia de Inglaterra y negar la transubstanciación. Estas medidas generaron tensiones religiosas constantes.
Política exterior
Carlos II adoptó una postura pro‑francesa y buscó alianzas contra la República de las Provincias Unidas, lo que desembocó en las Guerras Anglo‑holandesas de los años 1660‑1670. Además, apoyó a su sobrino Jacobo, duque de York, quien se convirtió al catolicismo en 1668, provocando la crisis de la exclusión, debate sobre su derecho a suceder al trono.
Vida personal y legado
Conocido como el “rey bebedor”, disfrutó de una vida de placer, mantuvo numerosas amantes y tuvo muchos hijos ilegítimos, pero nunca se casó ni dejó herederos legítimos. Murió de un derrame cerebral en 1685 y le sucedió su hermano Jacobo II.
El reinado de Carlos II fue una época compleja y vibrante: pese a los conflictos religiosos y políticos, también fomentó el florecimiento cultural y científico que impulsó la literatura, el arte y la ciencia inglesa.