Estados Unidos
Antes de diciembre de 1941, el ejército estadounidense era relativamente pequeño y no estaba preparado para un conflicto a gran escala. Contaba con poco más de 1 millón de soldados en servicio activo, la Armada tenía alrededor de 150 000 marinos y el Cuerpo de Marines unos 30 000. El Cuerpo Aéreo, que entonces formaba parte del Ejército, reunía unos 25 000 aviadores.
El equipamiento estaba desfasado: muchos tanques y piezas de artillería resultaban obsoletos y los buques de la Marina no estaban a la par de los avances tecnológicos de otras potencias. Asimismo, el Cuerpo Aéreo necesitaba aviones nuevos, pues gran parte de su flota estaba anticuada.
Además, la doctrina estratégica de EE. UU. se basaba en la idea de luchar solo un conflicto a la vez, lo que dejaba al país sin planes concretos para enfrentar una guerra en dos frentes.
Japón
En la misma época, Japón disponía de una de las fuerzas armadas más poderosas del mundo. El Ejército contaba con más de 2 millones de soldados, la Armada aproximadamente 350 000 marinos y el Cuerpo de Marines unos 100 000. La Fuerza Aérea, integrada al Ejército, tenía cerca de 100 000 aviadores.
El equipamiento japonés era moderno: el Ejército estaba bien provisto de tanques y artillería, la Armada poseía una flota potente con acorazados, portaaviones y cruceros, y la Fuerza Aérea operaba aviones de última generación.
Japón también contaba con experiencia bélica; había participado en varios conflictos y su ejército era reconocido por su disciplina y dureza.
Alemania
Antes de diciembre de 1941, la máquina militar alemana era la más poderosa del planeta. El Heer (Ejército) tenía más de 3 millones de soldados, la Kriegsmarine alrededor de 350 000 marinos y la Luftwaffe (Fuerza Aérea) unos 1 millón de aviadores.
El ejército estaba altamente mecanizado con abundantes tanques y artillería, mientras que la Luftwaffe disponía de una extensa y moderna flota de aviones.
La experiencia de combate también favorecía a Alemania: tras su participación en la Primera Guerra Mundial, sus fuerzas se habían consolidado como una unidad dura y disciplinada.