Wergild
El wergild era una indemnización en metálico que el autor de un delito debía pagar a la víctima o a su familia. La cuantía dependía de la gravedad del hecho y del rango social de la víctima; por ejemplo, el wergild por la muerte de un noble era mucho mayor que el de un campesino. Este pago buscaba resolver el conflicto y evitar venganzas entre ambas familias.
Ordialía
La ordalía consistía en someter al acusado a una prueba física –como caminar sobre brasas o sostener un hierro candente– para que, según la creencia de la época, Dios revelara su culpabilidad o inocencia. Si la prueba se superaba, se consideraba al acusado inocente; si fallaba, se le declaraba culpable. Las ordalías se empleaban cuando no existían otras pruebas suficientes.
Ambas instituciones fueron pilares del derecho medieval. Mientras el wergild ofrecía una solución económica y pacífica, la ordalía proporcionaba un método sobrenatural para determinar la verdad.