Antes de la aparición del ferrocarril, el medio más rápido y eficiente para transportar mercancías era el barco. Las grandes vías de la Antigüedad y la Edad Media estaban formadas por ríos y canales navegables.
Aunque Alemania se lanzó a la construcción de miles de kilómetros de vías férreas a partir del siglo XIX, el transporte fluvial y canalero ha seguido siendo esencial hasta la actualidad.

Durante el régimen nazi, el transporte por río no solo se mantuvo, sino que recibió el impulso del gobierno nacional‑socialista. Entre 1934 y 1938 se ejecutaron importantes obras para conectar el río Elba con el canal Weser‑Elba, con el objetivo de enlazar la zona del Ruhr con Berlín mediante embarcaciones.
La construcción se inauguró en 1938 con la presencia del entonces ministro sin cartera, Rudolph Hess. El sistema de esclusas permitía el paso de 70 embarcaciones al día entre el río y el canal. Esta infraestructura resultó vital para el esfuerzo bélico alemán, al posibilitar el traslado masivo de mercancías y materias primas.
Hoy en día las esclusas siguen operativas. El conjunto completo ha sido declarado bien patrimonial y está abierto a visitas públicas.

Cómo llegar al sistema de esclusas de Rothensee
El sistema se encuentra al norte de la ciudad de Magdeburgo. La forma más cómoda de llegar es en vehículo particular.