Los relatos sobre Huitzilopochtli, el dios de la guerra y del sol azteca, no describen su muerte, sino su origen y su papel como fuerza vital del cosmos. Sin embargo, en la tradición popular se han difundido versiones que confunden su nacimiento con una supuesta muerte.
Versión tradicional del mito
Según la leyenda más extendida, Huitzilopochtli nació en el cerro Coatepec y, en el mismo instante, defendió a su madre Coatlicue de la furia de su hermana Coyolxauhqui y los Centzón Huitznáhuatl (sus 400 hermanos). Con una lanza de fuego, decapitó a Coyolxauhqui y dispersó a los demás, estableciendo así el origen del Sol.
Versión simbólica del sacrificio
Otra interpretación, más simbólica, describe a Huitzilopochtli como el dios que se sacrifica diariamente en el fuego del templo para convertirse en el Sol. Cada amanecer representa su resurgir, y su “muerte” nocturna simboliza el paso del día al ocaso.
En resumen, no existe un mito auténtico que narre la muerte de Huitzilopochtli; los relatos se centran en su nacimiento heroico y su continuo sacrificio para mantener el ciclo solar.