Orígenes de la mezclilla
La historia de la mezclilla se remonta al siglo XVII en la ciudad de Nîmes, al sur de Francia. Allí se desarrolló un tejido de algodón de sarga resistente, conocido originalmente como serge de Nîmes.
Con el tiempo, el nombre se simplificó a denim, una palabra que proviene de la expresión francesa “de Nîmes”. Gracias a su gran resistencia, el denim se popularizó rápidamente como material ideal para ropa de trabajo y uniformes.