Según la FAO, al menos 236 millones de personas en África sufren hambre, lo que convierte al continente en la región con mayor número de personas afectadas.
Causas estructurales
La escasez alimentaria en África responde a una combinación de factores históricos y contemporáneos: el legado colonial, la concentración del poder, condiciones climáticas adversas, corrupción gubernamental, baja productividad agrícola, rápido crecimiento demográfico y conflictos internos.
Durante la colonización, los potencias europeas extrajeron materias primas y riquezas, mientras esclavizaban a la población, privando a la región de mano de obra joven y de recursos para su desarrollo.
En la descolonización, algunos países, como Argelia y el Congo, lucharon durante años para alcanzar la independencia, lo que dejó secuelas económicas y sociales.
Tras la independencia, numerosos conflictos internos y guerras civiles agravaron la situación, desplazando a millones de personas y destruyendo la producción agrícola.
Mapa de la hambruna en África
Los índices de hambre han disminuido respecto a los años 80, cuando crisis como la de Biafra (Nigeria) y la hambruna en Etiopía fueron devastadoras. El crecimiento económico de las dos últimas décadas ha mejorado algunos indicadores, aunque los niveles siguen muy por debajo de lo deseable.
Según la ONU, tres de cada cuatro nacidos en África subsahariana son vulnerables a la desnutrición. La situación es especialmente grave en el Cuerno de África (Eritrea, Sudán, Etiopía, Somalia, Kenia y Uganda).
En 2008, el ingreso per cápita promedio en África era de 1,25 USD al día, comparado con 55.200 USD en EE. UU. y 11.530 USD en Brasil (Banco Mundial).
Impacto de los conflictos armados
Los países en guerra no pueden cultivar; los campesinos abandonan los campos ante la amenaza de los ejércitos y se desencadena la escasez. Los conflictos absorben recursos, destruyen infraestructuras y generan desplazamientos masivos.
África alberga al menos 13,5 millones de refugiados, lo que representa el 38 % de la población refugiada mundial. En campamentos y zonas de desplazamiento, la población depende de ayuda internacional; la mitad de los niños afectados por la hambruna están fuera del sistema educativo.
Crecimiento demográfico
El rápido aumento de la población también presiona los recursos alimentarios. En 1950, África contaba con 221 millones de habitantes; para 2009 esa cifra se acercó al mil millones.
\nEl continente sigue siendo predominantemente rural, y la falta de programas de planificación familiar se traduce en una tasa de fertilidad de 5,2 hijos por mujer, la más alta del mundo, frente a 1,8 en Brasil (IBGE).
Problemas medioambientales
La erosión, la desertificación y la deforestación reducen la calidad del suelo, limitando la producción agrícola. La escasa inversión y competitividad impiden soluciones sostenibles; la mayoría de los esfuerzos internacionales se centran en mitigar los efectos, no en abordar las causas.
Corrupción
África registra los índices más altos de corrupción según Transparency International. Los fondos de ayuda humanitaria a menudo terminan en manos de políticos corruptos, sin llegar a quienes realmente los necesitan.
Posibles soluciones
El consenso entre la ONU, académicos, ONG, gobiernos y naciones africanas es que no falta comida, sino una gestión adecuada de los recursos naturales y una distribución equitativa.
Las políticas de explotación constante deben ser reemplazadas por inversiones en educación y desarrollo sostenible, creando un círculo virtuoso que elimine la hambruna a largo plazo.
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