Los pueblos a los que los romanos y griegos llamaban “bárbaros” eran grupos diversos que habitaban Europa, Asia y África durante la Antigüedad tardía y la alta Edad Media. Cada uno tenía su propia identidad y origen, y su asentamiento se dio mediante migraciones, conquistas y alianzas con poblaciones locales.
Europa Occidental
- Visigodos: establecieron reinos en el sur de la actual Francia y en la península ibérica.
- Ostrogodos: se asentaron en Italia, fundando un reino con capital en Rávena.
- Vándalos: tras cruzar el Mediterráneo, fundaron un reino en el norte de África y también invadieron partes de España.
- Francos: se instalaron en la Galia (hoy Francia) y dieron origen a la dinastía merovingia.
- Anglosajones: migraron desde el continente a Britania, creando reinos como Wessex y Northumbria.
- Lombardos: se establecieron en el norte de Italia, fundando el Reino lombardo.
Europa Oriental
- Hunos: pueblo nómada que creó un extenso imperio que se extendió desde Asia Central hasta Europa del Este.
- Avaros: grupo nómada que se asentó en la zona de la actual Hungría, controlando gran parte de Europa del Este.
- Búlgaros: fundaron el Primer Imperio búlgaro en la actual Bulgaria y en regiones del sudeste europeo.
- Eslavos: se expandieron por Europa del Este, convirtiéndose en el grupo étnico predominante de la zona.
África del Norte
- Vándalos: después de cruzar desde España, establecieron un reino que dominó gran parte del norte de África durante varios años.
Oriente Próximo
- Sasánidas: dinastía persa que gobernó el Imperio sasánida en el Oriente Próximo y mantuvo prolongados conflictos con el Imperio bizantino.
Estos asentamientos dieron lugar a nuevas entidades políticas y culturales que influyeron decisivamente en el desarrollo de Europa y del Mediterráneo durante la Antigüedad tardía y la temprana Edad Media.