Historia de África

El Corán: texto sagrado del Islam

El Corán: texto sagrado del Islam

Introducción

El Corán es el libro sagrado del Islam. Su nombre, en árabe, significa “recitar” o “leer”. Se trata de la recopilación de revelaciones que, según la tradición musulmana, Allah (Dios) envió al profeta Mahoma a través del ángel Gabriel (Yibríl) entre los años 610 y 632 d.C., en las ciudades de La Meca y Medina.

Composición del Corán

Las revelaciones fueron transmitidas oralmente en árabe y, tras la muerte de Mahoma en el año 632, sus seguidores comenzaron a memorizarlas y a anotarlas en diversos soportes (hojas de palma, huesos, pieles de animales). Durante el califato de Uthmán ibn Affan, alrededor del año 650, se ordenó la recopilación y estandarización del texto, dando forma al Corán tal como lo conocemos hoy. Originalmente la escritura árabe solo indicaba consonantes; los signos vocálicos fueron añadidos posteriormente para facilitar la correcta recitación.

Forma y contenido

El Corán consta de 114 suras (capítulos) de título aparentemente aleatorio, subdivididas en ayat (versículos). Su extensión es comparable a la del Nuevo Testamento. El árabe coránico es una forma clásica del idioma, distinta de los dialectos contemporáneos, y combina prosa y poesía sin métrica fija. Su estilo es elíptico y alusivo, lo que ha generado múltiples interpretaciones a lo largo de la historia.

En cuanto a su contenido, el libro aborda preceptos éticos y morales, advertencias sobre el Día del Juicio, relatos de profetas anteriores a Mahoma y de los pueblos a los que fueron enviados, así como normas sobre la vida religiosa, social, familiar y de herencia. Su mensaje central es la unicidad de Dios (Alá) y la necesidad de adorarlo y seguir una conducta correcta.

Importancia e interpretación

Para los musulmanes el Corán es la palabra literal de Dios, comparable a la Torá judía o al Nuevo Testamento cristiano. Es el eje de la vida religiosa; las oraciones diarias incluyen la recitación de sus versos, y la educación infantil se basa en la memorización del texto. Junto con la sunna (costumbres del Profeta), constituye la principal fuente de la ley islámica (sharía).

El estudio del tafsír (interpretación coránica) se remonta a los primeros siglos del Islam. Entre los comentaristas clásicos destaca al‑Tabarí (d. 923), cuyas obras analizan cada versículo desde perspectivas gramaticales, léxicas, jurídicas y teológicas. Las interpretaciones varían entre las corrientes suníes y chiíes, y en la época contemporánea tanto reformistas como fundamentalistas ofrecen lecturas que buscan adaptar el texto a sus visiones.

Traducciones

El debate sobre si el Corán debe traducirse y bajo qué condiciones persiste hasta hoy. No obstante, ha sido traducido a numerosas lenguas por musulmanes y no musulmanes. La primera traducción a una lengua europea fue al latín en 1143, realizada por el erudito inglés Roberto de Ketton bajo el patrocinio de Pedro el Venerable. Entre las primeras versiones en lenguas vernáculas destacan la traducción al catalán impulsada por Pedro IV y una edición trilingüe (latín, castellano y árabe) de Juan de Segovia (siglo XV), hoy perdida.

Civilización árabe

El Corán ha jugado un papel decisivo en la formación de la civilización árabe, influyendo en la literatura, la ciencia, el arte y la normativa social de los pueblos islámicos.