Historia de África

Historia y legado de la lengua árabe

El árabe se habla en numerosos dialectos que se extienden desde Marruecos hasta Irak. Para los musulmanes es una lengua sagrada, pues fue a través de ella que se reveló el Corán.

Desde el año 622 d.C., con la Hégira —cuando Mahoma emigró de La Meca a Medina y se inicia el calendario islámico—, el árabe se convirtió en la lengua viva más extendida dentro del tronco semítico. Hoy, aproximadamente 150 millones de personas la tienen como lengua materna.

Variedades del árabe

Existen dos grandes grupos:

Árabe clásico

Es la forma sagrada del islam, heredada de la tradición oral de los pueblos nómadas preislámicos. El Corán fue dictado en árabe clásico y es el idioma en que se recitan las oraciones en las mezquitas, repitiendo en voz alta las largas suras que, según la creencia, fueron reveladas a Mahoma por el arcángel Gabriel.

Árabe coloquial

Es la variante normativa usada en la conversación cotidiana y en los medios de comunicación. Cada región tiene su propio dialecto, pero comparten una base común.

El sistema fonético cuenta con 28 consonantes y tres vocales, cada una con versiones largas y cortas.

Escritura

El alfabeto árabe, derivado del arameo, se escribe de derecha a izquierda, por lo que los libros se leen en sentido inverso al de las lenguas latinas. Consta de 18 formas básicas que cambian según la posición de la letra; los 28 consonantes se diferencian mediante combinaciones de puntos situados por encima o por debajo de estas formas.

Legado en otras lenguas

Muchos términos árabes fueron adoptados por los pueblos conquistados, como ocurrió en la península ibérica durante la Edad Media. Entre ellos destacan palabras como nora, kilate, canal, arroz, centinela y los prefijos al‑ y el‑ en vocablos como algodón, almuerto, alcázar o alkaloide. Títulos políticos como vizir, alcalde y jeque, así como topónimos como Almería y Zaragoza, también tienen origen árabe.

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