El mahājanapada de Magadha se convirtió, desde el siglo VI a.C., en el eje central de la política, la religión y la cultura del subcontinente indio. Su capital, inicialmente Giriwarj (Rajgir) y luego Pataliputra, se extendía desde el río Ganges al norte hasta los bosques del plateau al sur, controlando también el valle del río Son. El desarrollo de Magadha marcó, en muchos sentidos, la historia de la India entera.
Fuentes históricas
Los relatos más fiables provienen de los Purāṇas, los textos cingaleses Deepavans y Mahavans. También se consultan el Bhagavata‑sutra, Sutta‑nipāta, Chullavagga, Sumangalavilasini y los Jātaka.
Factores que impulsaron el ascenso de Magadha
Posición geográfica estratégica
Magadha estaba protegida por montañas y ríos (Ganges, Son, Gandak y Ghaghara), lo que le otorgaba una defensa natural y excelentes vías de transporte. Sus dos capitales, Rajgir y Pataliputra, estaban situadas entre siete colinas y rodeadas de ríos, dificultando cualquier invasión.
Recursos naturales abundantes
Los bosques suministraban elefantes de guerra; las minas locales producían hierro y cobre, lo que permitió la fabricación de armas superiores a las de sus rivales.
Prosperidad económica
La fertilidad del territorio, la abundante lluvia y la ubicación a orillas de los ríos favorecieron la agricultura, el comercio y la acuñación de monedas, dinamizando la economía.
Entorno social e intelectual
Magadha fue cuna de figuras como Jarasandha, Bimbisara y Ajatashatru, y también el centro de los movimientos jainista y budista, que cuestionaban la ortodoxia védica. Esta apertura cultural amplió la visión política del reino.
Liderazgo competente
Reyes como Bimbisara, Ajatashatru, Shishunaga y Mahāpadmānanda supusieron una combinación de valentía, visión y capacidad administrativa que consolidó el poder magádico.
Historia temprana de Magadha
Los Purāṇas citan a la dinastía Brihadratha como la más antigua. Tras su declive, surgieron la dinastía Pradyota y, posteriormente, la dinastía Haryanka, cuya figura más destacada fue Bimbisara. Después de los Haryanka, la dinastía Shishunaga tomó el poder, seguida por los Nanda.
Dinastía Haryanka
Bimbisara (c. 544‑492 a.C.) fundó la verdadera expansión de Magadha. Nombrado en los Buddhacarita como perteneciente a la familia Haryanka, tomó el trono a los quince años. Estableció su capital en Girivraj (Rajgir) y empleó una política de alianzas matrimoniales para asegurar fronteras y abrir rutas comerciales.
Alianzas matrimoniales
Se casó con Chelna, hija del rey lichchhavi Chetak, reforzando la relación con Vaishali; con Mahakosala (Kosaladevi), hermana de Prasenjit, obtuvo el control de una próspera villa de Kashi; y con Khema de Madra, consolidó el apoyo de los Madras. Estas uniones redujeron los ataques lichchhavi y ampliaron la influencia de Magadha.
Conquista de Anga
Para vengar la derrota de su padre a manos del rey Brahmadatta de Anga, Bimbisara invadió y anexó Anga, nombrando a su hijo Ajatashatru viceroy. Esta victoria marcó el inicio de una fase de expansión que culminaría siglos después con Ashoka.
Administración y ejército
Introdujo un ejército permanente y designó a oficiales como Uparāja, Mandalika, Senāpati y Sabbatthaka Mahāmattā. Creó una red de provincias gobernadas por príncipes‑viceroy y recompensó o castigó a los funcionarios según su desempeño.
Religión
Los textos budistas lo describen como seguidor del budismo, mientras que los jainistas lo presentan como convertido al jainismo bajo la influencia de su esposa Chelna. En cualquier caso, Bimbisara mostró tolerancia religiosa, patrocinando tanto a monjes budistas como a brahmanes.
Fin de su reinado
Tras 52 años de gobierno, Bimbisara fue encarcelado y moriría de hambre y heridas infligidas por su ambicioso hijo Ajatashatru, bajo la incitación del demonio Devavrata.
Ajatashatru (c. 492‑460 a.C.)
Hijo de Bimbisara y Mahakosala, continuó la política expansionista. Tras la muerte de su madre, entró en conflicto con Kosala, cuya princesa Prasenjit le desafió. Finalmente, tras varias batallas, recuperó Kashi.
Guerras contra las repúblicas
Después de someter a Kosala, Ajatashatru dirigió campañas contra las repúblicas de Vajji, Malla y los dieciocho estados de la región de Kosala‑Kushala. Utilizó armas innovadoras, como el rathamūṣala (tanque primitivo) y el mahāśilākantaka (catapulta de piedra), logrando la victoria sobre Vajji y anexando sus territorios.
Política religiosa
Inicialmente jainista, se convirtió al budismo después del Mahāparinirvāṇa de Buda, erigiendo un stupa en Pataliputra y organizando la segunda sangha budista en la cueva de Saptaparṇi (c. 483 a.C.).
Fin de su reinado
Regentó aproximadamente 32 años y fue asesinado por su propio hijo, Udayin, en 460 a.C.
Dinastía Shishunaga (c. 412‑394 a.C.)
Tras la muerte de los hijos de Udayin, el ejército instaló a Shishunaga, probablemente descendiente de la familia Nag. Consolidó el territorio, venció al reino rival de Avanti y trasladó la capital a Vaishali, que más tarde se convirtió en la sede principal de Magadha.
Kalashoka o Kakavarna (c. 394‑366 a.C.)
Hijo de Shishunaga, trasladó la capital a Pataliputra y patrocinó la segunda sangha budista en Vaishali. Fue asesinado en 366 a.C., dando paso a la dinastía Nanda.
Dinastía Nanda (c. 345‑322 a.C.)
Mahāpadmānanda
Fundador de la dinastía, descrito como un monarca extremadamente poderoso y codicioso, capaz de someter a los principales reinos kshatriya de la época. Sus conquistas abarcaron desde el valle del Indo hasta el Ganges, pasando por Kashi, Kosala, Kalinga, el Deccan y el norte de la península.
Logros y riqueza
Se le atribuye una inmensa fortuna (se dice que poseía 11 millones de monedas de oro) y una armada compuesta por cientos de miles de soldados, caballería, carros y elefantes. Su gobierno fortaleció el comercio con el oeste, llegando incluso a Siberia.
Dhanananda (c. 322‑321 a.C.)
Último rey Nanda, conocido por su avaricia y crueldad. No logró ganarse el apoyo popular y fue derrotado por Chandragupta Maurya, apoyado por el brahmán Chanakya, en 321 a.C., poniendo fin a la dinastía Nanda y abriendo paso al Imperio Maurya.
Importancia de los Nanda
Los Nanda fueron los primeros en crear un estado unificado que abarcaba gran parte del norte de la India, sentando las bases administrativas y militares que los Maurya heredaron. Su riqueza facilitó el patrocinio de la gramática (Pāṇini), la literatura y el florecimiento del jainismo y budismo.