Introducción
La dinastía Maurya, fundada por Chandragupta Maurya en el siglo IV a.C., marcó el inicio de un imperio que unificó gran parte del subcontinente indio. La reconstrucción de su historia depende de una variedad de fuentes: literatura india (brahmánica, budista y jainista), relatos grecorromanos, crónicas chinas y evidencias arqueológicas.
Fuentes literarias indias
Purāṇas
Los Purāṇas, especialmente el Vishnu, Bhagavata y Markandeya, describen la caída de la dinastía Nanda y el ascenso de los Maurya. Aunque son textos religiosos, proporcionan genealogías y detalles de la élite gobernante.
Arthaśāstra de Kautilya
Compuesto alrededor del siglo IV a.C., el Arthaśāstra atribuido a Kautilya (también llamado Vishnugupta o Chanakya) expone la organización política, social y económica del imperio Maurya, ofreciendo una visión interna de su administración.
Mudrārākṣasa
Esta obra dramática del siglo IV‑V d.C. narra, con licencia artística, la conspiración de Chanakya contra los Nanda y la coronación de Chandragupta. Además de su valor literario, contiene datos sobre la política y la cultura de la época.
Otros textos clásicos
Los comentarios de Katyayana, la Mahābhāṣya de Patañjali y las obras de Bhasa y Kalidasa, aunque no se centran exclusivamente en los Maurya, ofrecen referencias útiles sobre la situación sociopolítica del periodo.
Fuentes grecorromanas
Los autores clásicos identificaron a Chandragupta como "Sandrocottus" o "Androcottus". Entre los más relevantes están:
- Megasthenes ("Indica"): aunque el texto original se perdió, sus fragmentos aparecen en Strabón, Diodoro y Arriano.
- Arriano (Anábasis de Alejandro) y Plutarco (Vidas paralelas) describen los contactos entre Alejandro y los reinos indios.
- Estrabón y Plinio el Viejo ofrecen descripciones geográficas y etnográficas basadas en informes de viajeros griegos.
Fuentes chinas
Los relatos de viajeros budistas como Fayuan (7.º siglo) y Xuanzang (7.º siglo) mencionan los estupas de Ashoka y la difusión del budismo bajo los Maurya, confirmando la magnitud del imperio.
Fuentes arqueológicas
Las inscripciones de Ashoka (más de 40 pilares y edictos) son la prueba epigráfica más importante. Otros hallazgos relevantes son:
- La inscripción de Hathigumpha del rey Kharavela, que alude al declive de los Maurya.
- El epigrama de Junagadh de Rudradaman, que menciona al gobernador Vaishya Pushyagupta.
- Inscripciones en Chandragiri (Karnataka) y en la colina de Nagarjuna que hablan de Chandragupta y su sucesor Dasharatha.
El debate sobre el origen de la dinastía
Los textos indios presentan versiones contradictorias respecto a la casta de los Maurya:
- Algunas interpretaciones de los Purāṇas y de Mudrārākṣasa los describen como śūdra (clase baja).
- Otros autores, como Romila Thapar, citan documentos que los relacionan con la clase vāśya (comerciantes).
- Las tradiciones budistas, jainistas y varios epítetos griegos los presentan como kṣatriya (guerreros nobles).
El consenso actual, basado en la evidencia arqueológica (pilares, símbolos de pavos reales) y en la descripción de Kautilya, sugiere que los Maurya pertenecían a una familia noble de origen kṣatriya, aunque su linaje exacto sigue siendo objeto de discusión académica.
Conclusión
La historia de la dinastía Maurya se reconstruye a partir de una combinación de fuentes literarias, testimonios extranjeros y evidencias materiales. Cada conjunto aporta piezas complementarias que, pese a algunas discrepancias, permiten comprender el surgimiento, la expansión y el legado de uno de los imperios más influyentes de la India antigua.