Respuesta de Estados Unidos al ataque japonés
Tras el ataque a Pearl Harbor el 7 de diciembre de 1941, EE. UU. tomó una serie de medidas decisivas para enfrentar a Japón y a sus aliados.
Declaración de guerra
El 8 de diciembre de 1941 el Congreso aprobó la declaración de guerra contra Japón, seguida rápidamente por el Reino Unido, Canadá y Australia.
Movilización industrial
El país reorientó su capacidad productiva: se construyeron nuevas fábricas, se convirtieron instalaciones civiles en plantas bélicas y se entrenó a millones de trabajadores para la producción de armamento, vehículos y suministros.
Proyecto Manhattan
Se lanzó el proyecto Manhattan, un programa secreto de investigación para desarrollar la primera bomba atómica. El esfuerzo culminó en los bombardeos de Hiroshima y Nagasaki en agosto de 1945.
Operaciones militares
EE. UU. llevó a cabo ofensivas clave como el raid Doolittle, la batalla de Midway y la campaña de Iwo Jima, destruyendo buques y aviones japoneses y capturando islas estratégicas.
Sanciones económicas
Se impusieron embargos que cortaron el acceso de Japón a materias primas esenciales, debilitando su economía y su capacidad de guerra.
Diplomacia y alianzas
Washington trabajó para consolidar el apoyo aliado, destacando documentos como la Declaración de El Cairo (diciembre de 1943), que definió los objetivos de los Aliados para el orden mundial posterior al conflicto.