Respuesta
En la Guerra de Corea (1950‑1953) se emplearon bolsas para cadáveres, también conocidas como “sacos de lona”.
El ejército de los Estados Unidos introdujo estas bolsas de tela resistente en 1950 para recoger y transportar los cuerpos de los soldados caídos en combate.
Las bolsas, fabricadas de lona gruesa, servían tanto para los fallecidos en acción como para los que morían por enfermedad, accidentes u otras causas.
Su uso garantizaba que los restos fueran manejados con la debida dignidad y respeto, facilitando también su identificación y su traslado a los campos de entierro o a los hospitales de campaña.