Orígenes del ataque a Pearl Harbor
Planificación y objetivos
En los años previos al 7 de diciembre de 1941, los líderes militares japoneses trazaron un plan para un ataque sorpresa contra la Flota del Pacífico de EE. UU., con el objetivo de paralizarla y evitar que el país interfiriera en la expansión japonesa.
Recolección de inteligencia
Espías y agentes japoneses recopilaron datos sobre la ubicación y movimientos de barcos y aviones estadounidenses en la base. Esta información permitió conocer las defensas y rutinas de Pearl Harbor.
Preparativos secretos
La Armada japonesa agrupó una fuerza de ataque comandada por el almirante Isoroku Yamamoto, compuesta por seis portaaviones, dos cuirreos de batalla, dos cruceros pesados, un crucero ligero y nueve destructores. La flotilla partió hacia Hawái en silencio radioeléctrico.
Desarrollo del ataque
7 de diciembre de 1941
A las 7:55 a.m. (hora local), la primera ola de torpederos, bombarderos de pico y cazas atacó la base.
Impacto de los torpedos
Los torpedos japoneses hundieron o dañaron gravemente varios buques, entre ellos la USS Arizona, USS Oklahoma, USS California y USS West Virginia.
Bombardeos de pico y ataques a la tierra
Los bombarderos de pico golpearon otras naves, campos de aviación y hangares, causando numerosas bajas y destrucción de aeronaves en tierra.
Combates aéreos
A pesar de la sorpresa, los cazas estadounidenses lograron derribar algunos aviones japoneses, aunque la mayoría fue destruida.
Fin de la ofensiva
Tras dos oleadas de ataques que duraron aproximadamente dos horas, los aviones japoneses se retiraron. La ofensiva dejó daños devastadores, pero no logró aniquilar la Flota del Pacífico.
Consecuencias inmediatas
Pérdidas y heridos
El ataque causó la muerte de 2.403 estadounidenses, entre civiles, y heridas a más de 1.000 personas. La USS Arizona sufrió la mayor pérdida, con 1.177 tripulantes abatidos.
Declaración de guerra
El 8 de diciembre de 1941, EE. UU. declaró la guerra a Japón, marcando su entrada oficial en la Segunda Guerra Mundial.
Impacto a largo plazo
El ataque transformó el rumbo de la guerra, extendiendo el conflicto del continente europeo al Pacífico y poniendo a EE. UU. frente a Japón. Los combates en la región continuaron durante cuatro años, con intensas batallas y enormes pérdidas en ambos bandos.