Comparación de víctimas
Los bombardeos atómicos sobre Hiroshima y Nagasaki causaron la muerte de al menos 226 000 personas.
En contraste, los bombardeos convencionales llevados a cabo durante la Segunda Guerra Mundial provocaron entre 330 000 y 900 000 muertes en Japón.
Por lo tanto, los bombardeos regulares fueron responsables de un número significativamente mayor de víctimas mortales que los ataques nucleares.