Imperialismo occidental y Restauración Meiji
En la mitad del siglo XIX, potencias occidentales presionaron a Japón para que abriera sus puertos al comercio y a las relaciones diplomáticas internacionales. Esa presión desencadenó una profunda transformación interna conocida como la Restauración Meiji, que comenzó en 1868.
Reforma tecnológica y militar
Los reformadores Meiji lanzaron un ambicioso programa de industrialización y militarización, adoptando los avances tecnológicos occidentales en construcción naval, armamento y maquinaria industrial.
Industrialización rápida
En pocas décadas, Japón pasó de ser una sociedad feudal a una nación modernizada. Surgieron complejos industriales y fábricas mecanizadas, lo que multiplicó la capacidad productiva del país.
Expansión colonial
En busca de recursos naturales y nuevos mercados, Japón inició una fase de expansión exterior: anexó Okinawa y reclamó territorios en Corea y Taiwán, lo que aumentó las tensiones militares.
Reforma educativa
Tras la Restauración Meiji, el sistema educativo experimentó cambios profundos. En 1872 el gobierno hizo obligatoria la educación primaria para todos, con el objetivo de formar una fuerza laboral moderna y culta.
Aspiraciones internacionales
Al modernizarse y lograr éxitos económicos y militares, Japón empezó a albergar la ambición de convertirse en una potencia mundial y rival de los países occidentales.