Introducción
Millard Fillmore es recordado como el segundo vicepresidente que ascendió al cargo de presidente y como el mandatario que autorizó la expedición de la flota del comodoro Matthew Perry a Japón. Nunca gozó de popularidad y su legado sigue siendo objeto de debate.
Orígenes humildes
Nacido el 7 de enero de 1800 en una humilde cabaña de troncos en Moravia, Nueva York, Fillmore creció en la pobreza. No tuvo acceso a una educación formal y, a los 14 años, empezó a trabajar como aprendiz mientras asistía a la escuela nocturna.
Con el tiempo se convirtió en asistente de un juez, aprendió derecho de forma autodidacta y, después de varios cambios de empleo, abrió su propio bufete en Buffalo, que todavía existe bajo otro nombre.
Carrera política
En 1828 fue elegido a la Asamblea del Estado de Nueva York. Cuatro años después, como miembro del Partido Whig, obtuvo un escaño en la Cámara de Representantes de los Estados Unidos, donde sirvió hasta 1843. En 1848, el presidente Zachary Taylor lo nombró vicepresidente; la elección buscaba equilibrar la fórmula con un candidato del Norte libre de esclavitud.
Presidencia (1850‑1853)
Tras la muerte de Taylor en julio de 1850, Fillmore asumió la presidencia. Su mandato estuvo marcado por el Compromiso de 1850, que incluía la Ley de Esclavos Fugitivos y la admisión de California como estado libre, aunque a costa de fortalecer la legislación pro‑esclavitud.
En política exterior, aprobó la expedición del comodoro Matthew Perry, que abrió Japón al comercio occidental. Asimismo, apoyó la expansión hacia el oeste, la construcción del ferrocarril transcontinental y la anexión de Hawái bajo presión diplomática.
En cuanto a los pueblos nativos, Fillmore mantuvo una postura firme: promovió la cesión de tierras y la reubicación forzada, lo que intensificó los conflictos con las tribus americanas.
Legado institucional
Durante su mandato se fundó la Universidad de Buffalo (hoy University at Buffalo), aunque su papel fue principalmente honorario.
Evaluación histórica
Fillmore falleció el 8 de marzo de 1874. Su apoyo a la esclavitud y a políticas que favorecían la expansión territorial lo convierten en uno de los presidentes menos valorados por los historiadores. No dejó grandes logros legislativos propios y su gestión se percibe como una transición que retrasó, pero no evitó, la Guerra Civil.
Aunque su nombre está asociado a decisiones controvertidas, su vida ejemplifica el ascenso de una persona de origen humilde a la máxima autoridad del país.